Take your broken heart, make it into art

Ya hace algunos meses que no ensucio con palabras negras el blanco de las páginas. El día de los premios Goya os escribí por última vez. No sabíamos si íbamos a escuchar el nombre de Irene por 'Un Otoño sin Berlín'. Pero teníamos esperanza. Y el sueño se hizo realidad ese 6 de febrero. Nuestra primera película ganó un Goya.

Desde entonces el silencio se ha hecho eco de nuestro blog. Me han pasado miles de cosas, a nivel personal y laboral. El 2016 ha sido un año muy importante, un año en el que el cielo ha bajado a la tierra y he caminado sobre las nubes, feliz, loca y perdida, en busca del vestigio que construirá el camino del 2017.

Dicen que cuando vivimos la vida en su plenitud no tenemos tiempo de sacar fotos. Que los verdaderos momentos solo son nuestros. Lo mismo me pasa con el blog. He vivido tantas cosas, que no he tenido tiempo para contarlas.

Pero aquí estoy, de vuelta, más fuerte que nunca. Con la ilusión de dar comienzo a un nuevo año. No puedo negar que han sido muchos los temas que he querido tratar, pero se los ha llevado el viento y volando están bien.

Sin embargo, hoy no he podido contener mis dedos. He encendido el ordenador y el sonido de las teclas ha inundado la oficina. ¿Quién me ha incitado a escribir? A lo mejor os vais a reír, pero ha sido Meryl. Una frase de Meryl Streep, una frase que le dijo su amiga La princesa Leia.

Take your broken heart and make it into art.

Agarra tu corazón roto y conviértelo en arte.

Esa frase recoge todo lo descubierto en 2016 y le abre paso a los proyectos del 2017. Podría escribir más, pero tengo claro que esas 8 palabras lo dicen todo.

Por lo tanto, feliz año nuevo!

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